mayo 19, 2022

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Cuarto Acto — Antesala de una revolución — @RealAleGarcia

Cuarto Acto
Antesala de una revolución
Por: Alejandro García Rueda

Uno de los conceptos ligados al periodismo de manera consustancial es el de la intención, ¿Cuál de todas? la de hacer un cambio a través de la información útil, ¿Cuál es esa? la que abona a una sana discusión, porque hay de otro tipo que incita a la guerra.

Las guerras no solo comienzan en los terrenos políticos, también lo hacen en los dominios de los medios y en ese sentido merece la pena retomar la reflexión de Ryszard Kapuściński, periodista, escritor e historiador polaco.

En tiempos de rumorología, especulación e insinuaciones hay que cuestionarse cuáles son las intenciones de los medios, quién está detrás de ello, qué línea han decidido seguir y por qué se han decantado por ella.

Al escribir un relato, un autor adquiere una suerte de poder, un gran poder conlleva una gran responsabilidad y ello nos conduce al hecho de que los representantes de los medios no podemos escapar de ejercer el rol de actores políticos.

Hoy, detrás del periodismo, no se esconde una interpretación conservadora o liberal sino un arma ideológica tan tóxica como poderosa, pero la grandeza que subyace —por ejemplo— en una jornada electoral es que con un voto se puede imponer la democracia sobre la mediocracia.

Si bien es cierto que a través de los medios puede formarse la opinión pública, también es una realidad que existe una corriente periodística militante que piensa en términos de sillas, sillones, divanes, cubículos y laureles.

Dicen que la política no se resume a imagen e información, pero es a través de imagen e información como el espectador decide si se queda con quien le permite seleccionar y construir su propio criterio o con quien responde a intereses en términos de ventas o influencia.

Cabe mencionar que, al igual que conceptos como superioridad e inferioridad sirven para designar lo que está por encima y lo que está debajo, el concepto de mediocracia viene a ser un estándar que designa lo que deberíamos ver y acatar. En ese orden de ideas, al periodismo de hoy le toca desenvolverse en los estrechos márgenes de la mediocracia, un terreno con raquíticas porciones de verdad y críticas robustas para quienes se atreven a alterar el sistema.

Una sonrisa cómplice acompaña a la mediocracia, un lugar en el que lo más importante es “seguir el juego” para encontrar una recompensa ¿Cuál de todas? la de ocupar una posición relevante en el tablero social.

Hay perspectivas que son minoritarias, pero no solitarias; puntos de vista que pueden ser criticados pero no desdeñados y en medio de tanto argumento, resulta ser que la mediocracia es también la antesala de una revolución.

(Imagen de camilo jimenez en Unsplash )

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