mayo 21, 2022

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Cuarto Acto — Experta en comunicación política — @RealAleGarcia

Cuarto Acto
Experta en comunicación política
Por: Alejandro García Rueda

El encono que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, tiene con la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador es una muestra muy particular de la beligerante oposición que pretende hacer contrapesos en México.

A lo anterior, pueden sumarse expresiones clasistas como la que hiciera el 20 de octubre de 2021 la diputada María Teresa Castell, quien aprovechó su tiempo en tribuna para llamar «hambreados» tanto a los diputados de Morena como al mismísimo mandatario.

Cabe recordar que la declaración, a todas luces desafortunada, se dio en el marco de la discusión sobre la regulación de los «autos chocolate» y la inscripción de los mayores de edad al Registro Federal de contribuyentes, por lo que además fue inoportuna.

Ambos casos son la radiografía que exhibe que aún hay quienes no alcanzan a distinguir la diferencia entre ser crítico y ser prudente, máxime cuando no hay un dominio de los temas a tratar y luego entonces no hay un interés real por las necesidades de quienes dicen defender.

A esta oposición solo le interesan dos cosas: Golpear y librar una «guerra» en y a través de los medios. Nada de lo que haga o diga el presidente es admisible, incluso si de alguna manera es benéfico para ellos mismos.

No podemos estar de acuerdo todo el tiempo, pero estamos en un periodo de transformación que requiere revisión porque en este país se sigue hablando también de política ficción (El innombrable dixit).

La beligerancia, el clasismo y la utilización de la ciudadanía como espada y escudo van más allá de todo entendimiento, porque el discurso repetitivo de salvar a la patria luce al día de hoy como una mera coartada.

La política, dicen, es la guerra por otras vías, pero considerar el tamaño del oponente, sus recursos y sus alianzas evitará que tal o cual personaje pueda descalificarse por sí mismo.

Aparecen de pronto, casi por generación espontánea, algunos actores políticos despistados y envalentonados que se ponen una careta sin saber realmente cuál es su posición en el mapa político actual. Parece que, en el fondo, a la oposición le sigue doliendo 2018 y contamina desde entonces lo que puede adulterando cualquier argumento.

Tal es el caso de Federico Döring, quien además de ser reconocido por entregar a Televisa los videos en los que aparece René Bejarano recibiendo dinero, también es conocido por haber mostrado cuatro meses atrás un video editado en el que se sugiere que un legislador de MORENA acudió a una sesión legislativa en completo estado de ebriedad.

Los hechos fueron aclarados más tarde por la diputada Ana Francis Mor, quien aclaró en su momento que el diputado simplemente lucía desaliñado porque le fue entregada una corbata verde, asociada con el movimiento feminista y no se dio cuenta de que su indumentaria había quedado desacomodada.

Pervertir el debate cancela toda clase de sana discusión, algo que probablemente hayan aprendido de los miembros del Partido Republicano en los Estados Unidos porque resulta que allá también se estira la liga de la conversación hasta que se desgasta lo suficiente un asunto para no tratarlo más cuando a sus intereses conviene.

Se ha ido desmontando de a poco la narrativa de un sistema caduco, eso queda claro cuando notas que el consumo de contenidos en internet está superando a lo que se muestra en la televisión, pero la sospecha conduce a que sí existe una necesidad por parte de un grupo específico de echar abajo un gobierno que no está dispuesto a aceptar.

Todo debería estar enfocado en los problemas políticos, económicos y sociales que, en este caso, los mexicanos padecen día con día, pero parece que los caminos conducen a la lucha y a la confrontación.

Hay luchas que no deben llegar tan lejos, pero ¿sabes? Es una total ironía que el adversario al que tratan de deshumanizar en cada oportunidad termine fortaleciéndose al final del día. Se dice que la derecha es experta en comunicación política y si seguimos la lógica de quienes piensan que ésta va de puro marketing y publicidad ¿Qué cree? Con esta vendetta lo están probando a pulso.

(Imagen de Nsey Benajah en Unsplash )

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