abril 18, 2024

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Cuarto Acto — La «casa gris» y el periodismo farandulero — Por: @RealAleGarcia

Cuarto Acto
La “casa gris” y el periodismo farandulero
Por: Alejandro García Rueda

En «El llano en llamas», Juan Rulfo presenta a los lectores la visión de un mundo sumergido en la desesperanza; su relato está compuesto por algunos retratos de injusticia y la sucesión de hechos es narrada, casi en su totalidad, a través del monólogo interior de los personajes.

Aunque se trata de historias completamente diferentes, parece que la realidad actual y la ficción publicada en septiembre de 1953 comparten la memoria de un pasado reciente y los estragos de una transformación social.

México ha echado raíces en el realismo mágico y aun cuando la situación está al rojo vivo, hay quienes se mantienen expectantes ante la información que surja respecto a la casa gris que presuntamente ocuparon el hijo del presidente de la república, señor José Ramón López Beltrán y su esposa Carolyn Adams en Houston, Texas.

Ha quedado de manifiesto que el tema ha recibido el mismo trato de una nota de que habla sobre la farándula, el espectáculo o el negocio del entretenimiento cuando se esperaba una muestra de la fuerza de los datos duros. El delito a perseguir no tendría que ser un conflicto de interés sino el supuesto tráfico de influencias con la empresa Baker Hughes —cuyo vicepresidente ya desmintió las acusaciones— y pasar del chisme o el morbo por la vida privada a la comprobación.

Es un caso curioso, digno de la película «¡Ay, qué tiempos señor Don Simón!», de 1941, en la que se romantiza la época del porfiriato, un régimen en el que (como hoy) coexisten la moral tradicional y la tolerancia a la concupiscencia.

Un sector clamaba por la presentación de recibos, porque se esclareciera si se manejaban o no precios de mercado y se mostraran elementos para determinar si la petrolera tenía más contratos o no, pero cuando llegó la respuesta, cuando se pusieron a disposición las evidencias, ese mismo grupo no se molestó si quiera en revisarlas, ¿sabes dónde se centró su energía? ¡En desestimarlas!

La empresa solicitó una investigación a una firma independiente y especializada en investigaciones y cumplimiento normativo, concluyendo que la firma no tuvo participación alguna en el arrendamiento por parte del hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador.

¿Baker Hughes es contratista de Petróleos Mexicanos? Sí, pero desde hace 60 años y lo relevante es lo que quiere decir todo esto: No importa si un grupo sale armado con vehemencia a decir que tenía razón cuando lo publicado forma parte de una verdad a medias.

Parece que ese sector que se rasga las vestiduras y pide con un fervor desbocado que se eliminen los nexos con dicha empresa han perdido la perspectiva. Se pierden en su tamaño y en el nivel de tecnología que manejan porque, siguiendo esa lógica, el gobierno tampoco debería tener entonces contratos con Carlos Slim, TELMEX o cualquier otro empresario «machuchón» (mandamás, jefe, según la relatoría de locuciones regionales que hizo la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco).

Si el señor José Ramón López Beltrán se subió al tren de vida de su cónyuge o si ella está dispuesta a compartir los frutos de su poder adquisitivo es algo que solo a la pareja compete y lo único cierto es, al cierre de estas líneas, que en cada oportunidad hay más elementos para desestimar la versión de un presunto conflicto de interés.

(Imagen de AbsolutVision en Unsplash)

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